La alimentación ecológica

¿Qué es la alimentación ecológica?
Las
verduras y frutas ecológicas contienen una mayor concentración y vitaminas. Los productores ecológicos utilizan fertilizantes
orgánicos compuestos de restos vegetales o estiércoles de animales y otras técnicas que promueven
la fertilización natural de la tierra; y el control de plagas y
enfermedades lo realizan en primer lugar utilizando cultivos que estén
adaptados a la zona de cultivo, favoreciendo el desarrollo de enemigos
naturales, métodos físicos y en última instancia con el empleo de sustancias de
origen natural.
Puede
que a la vista las hortalizas y verduras ecológicas no sean las que mejor
entren por el ojo, pero lo natural cuenta con formas aleatorias y texturas y
colores no siempre perfectos. Sin embargo, el olor y el sabor de un producto
ecológico activan todos los sentidos hacia el descubrimiento de los bocados más
placenteros.
Debemos
de tener en cuenta que los términos ‘ecológico’, ‘biológico’, ‘orgánico’ y los
vocablos ‘eco’ y ‘bio’ son sinómimos. Todos ellos y no otros están protegidos
por la normativa vigente en la UE para producción ecológica.
La producción y
tipo de productos
Las
técnicas de producción ecológicas, reconocidas como sostenibles, son favorables
para producir alimentos de alta concentración y mayor densidad nutricional y
valor organoléptico. Esto pone de manifiesto el doble atractivo que presentan
los alimentos ecológicos y lo importante de su ingesta sobre la salud. Por un
lado, son alimentos que no están expuestos a sustancias de carácter tóxico
procedentes de los pesticidas empleados en la agricultura convencional, y la
acumulación de nitratos (potencialmente tóxicos), presencia de aditivos
alimentarios, etc. Por otro lado, la composición nutricional de los alimentos
ecológicos es más equilibrada proporcionando los nutrientes en cantidades suficientes
a las dosis recomendadas.
Uno
de los principios de la producción ecológica es la sostenibilidad obteniendo un
producto ecológico mediante técnicas que son respetuosas con el paisaje y el
mantenimiento de los servicios del ecosistema, tales como suelos fértiles y
agua limpia.
En
el plano agrícola, se destacan las frutas, verduras y cereales que no se les
echa fertilizantes, abonos químicos, plaguicidas ni pesticidas de
síntesis. Su valor nutritivo es entre un 12% y un 87 % mayor, con una
composición mineral y vitamínica mucho más elevada.
En
la ganadería ecológica se evita la alimentación y medicación de los
animales con sustancias químicas que podrían acabar en nuestro torrente
sanguíneo. Se tiene en cuenta el bienestar animal, los animales no son
engordados con hormonas y los tratamientos veterinarios son naturales. Con todo
ello, se obtienen carnes de mayor calidad, más nutritivas, más saludables
y provenientes de animales más felices.
Las
carnes orgánicas son menos grasas y las grasas que contienen son más
saludables. Al alimentarse con pasto fresco se elevan las cantidades de algunos
ácidos grasos que aumentan la protección cardiovascular. Éstos solamente se
encuentran en la leche materna y en la carne de animales que han crecido en
libertad.
¿Es sostenible este
mercado?
Si
analizamos el concepto de producto sostenible como aquel que proporciona un
medio de vida digno a su productor, es satisfactorio en cuanto a sus cualidades
organolépticas y nutritivas y su medio de producción respeta el entorno, aunque
podemos tener ciertas dudas acerca de si todos los productos ecológicos cumplen
estas premisas.
Precio
En líneas generales el precio de los alimentos ecológicos
es mayor, básicamente por los costes de distribución y por algunas prácticas
que limitan la productividad como único objetivo.
Sector ecológico a nivel europeo
Según
Bioecoactual, En Europa, 14,6 millones de hectáreas eran ecológicas en 2017
(Unión Europea: 12,8 millones de hectáreas). Con 2,1 millones de
hectáreas, España sigue siendo el país con la mayor área dedicada a la
producción ecológica en Europa, seguida de Italia (1,9 millones de
hectáreas) y Francia (1,7 millones de hectáreas).
La
superficie dedicada a la agricultura ecológica aumentó en un millón de
hectáreas en Europa y en 0,8 millones de hectáreas en la Unión Europea, lo que
representa un aumento del 7,6 por ciento y el 6,4 por ciento, respectivamente.
El crecimiento fue mayor que en los primeros años de la década actual. Rusia
reportó más de 300.000 hectáreas más que en 2016, y Francia reportó más de
200.000 hectáreas más.
Comunicación
Según la
página web de Ecological, las líneas ecológicas se están tratando, de forma
general, con una estrategia de marketing diferencial al resto de
productos convencionales en lo que corresponde al mensaje y posicionamiento.
Los nuevos mensajes de los productos ecológicos se elaboran en base a las
motivaciones y expectativas del consumidor ecológico como son principalmente la
salud, medio ambiente y proximidad.
Distribución
La
estrategia de distribución es diferente según fabricante. Algunos solo trabajan
con distribución moderna mientras que otros dirigen sus esfuerzos a canal
especializado de forma directa o a través de distribuidores o mayoristas de
productos ecológicos.
Referencias
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